El gobierno argentino ha acordado proporcionar información detallada sobre sus reservas de oro y otros activos del Banco Central, así como de otras entidades estatales, entre el 7 de febrero y el 14 de marzo. Esta medida responde a una orden judicial emitida por la jueza Loretta Preska en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, relacionada con el caso de la expropiación de YPF. Los acreedores, liderados por Burford Capital, buscan recuperar u$s16.000 millones, más los intereses acumulados desde el fallo hace 16 meses. El análisis de esta información permitirá a los acreedores identificar activos que puedan ser embargados, bajo la supervisión de la jueza.
La decisión de Argentina se alinea con las exigencias judiciales para cumplir con un proceso legalmente vinculado. Este cronograma, acordado entre las partes, define claramente las fechas clave para la entrega de información financiera crucial.
Desde el 7 de febrero hasta el 14 de marzo, Argentina deberá suministrar datos sobre sus reservas de oro y otros activos del Banco Central y entidades estatales. Esta información es requerida por la jueza Loretta Preska, quien dirige el caso de la expropiación de YPF en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Los acreedores, encabezados por Burford Capital, demandan u$s16.000 millones en compensación. La presión ejercida por estos acreedores busca asegurar que cualquier activo susceptible de embargo sea identificado y evaluado conforme a la ley. Además, la jueza tendrá la última palabra sobre qué activos pueden ser objeto de embargo, basándose en la información proporcionada por Argentina.
La controversia en torno a los activos argentinos en el exterior plantea desafíos legales significativos. Los acreedores aspiran a obtener detalles exhaustivos sobre todos los bienes que podrían ser embargados, incluyendo oro y cuentas bancarias.
Los acreedores, principalmente Burford Capital, están especialmente interesados en los activos argentinos en el extranjero que podrían ser sometidos a embargo. Esto incluye no solo las reservas de oro, sino también cuentas bancarias y otros activos financieros. Según Sebastián Maril, analista de Latam Advisor, los acreedores buscan determinar si estos activos han sido utilizados con fines comerciales, lo que podría hacerlos vulnerables a embargos. Por ejemplo, si parte del oro fue utilizado como garantía en operaciones financieras internacionales, podría quedar expuesto a medidas de embargo. Por su parte, el Gobierno argentino argumenta que el oro es propiedad exclusiva del Banco Central, una entidad independiente del Estado. Además, sostiene que no tiene información verificada sobre movimientos de reservas de oro, rechazando afirmaciones periodísticas no confirmadas. Esta posición legal apunta a proteger los activos del país frente a posibles acciones de embargo.