Usuarios del servicio premium de la plataforma profesional LinkedIn han interpuesto una demanda colectiva alegando que la empresa compartió sus mensajes privados con terceros para entrenar modelos de inteligencia artificial sin su consentimiento. Según el reclamo, la plataforma modificó discretamente su política de privacidad en septiembre de 2024, permitiendo el uso de datos personales para este propósito. Los demandantes afirman que estas acciones violaron las garantías de privacidad y confidencialidad prometidas.
La controversia surge tras cambios sutiles introducidos en las configuraciones de privacidad de LinkedIn. En agosto pasado, la plataforma agregó una opción que permitía a los usuarios controlar la compartición de sus datos personales. Sin embargo, muchos no se percataron de esta modificación hasta que, semanas después, la compañía actualizó su política de privacidad. Esta nueva versión especificaba que los datos podrían ser utilizados para entrenar modelos de inteligencia artificial. Aunque se ofreció una opción para optar por no participar, se indicó que esto no afectaría el entrenamiento previo ya realizado.
Estos cambios en la política de privacidad han generado un gran revuelo entre los usuarios. La inclusión de un hipervínculo a "Preguntas frecuentes" donde se explicaba que optar por no compartir datos no revertía el entrenamiento previo ha sido vista como un intento de ocultar información crucial. Los demandantes argumentan que estas acciones muestran que LinkedIn era consciente de estar violando la privacidad de sus usuarios. Además, se sugiere que la compañía buscaba minimizar el escrutinio público y las posibles consecuencias legales al modificar su política de manera discreta.
La demanda colectiva presentada en nombre de millones de clientes de LinkedIn Premium pone en tela de juicio las prácticas de manejo de datos de la plataforma. Los abogados de los demandantes alegan que LinkedIn violó acuerdos sobre el uso de datos personales, comprometiéndose solo a utilizarlos para mejorar y apoyar su propio servicio. Esta acción legal podría tener implicaciones significativas para la empresa y para la industria de redes sociales en general.
El caso se presenta en un contexto de creciente preocupación pública sobre el uso de datos personales en el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial. Recientemente, un regulador europeo impuso una multa multimillonaria a LinkedIn por infracciones de privacidad, lo que refuerza la gravedad de la situación. Además, la coincidencia temporal de la demanda con el anuncio de una inversión conjunta liderada por Microsoft en infraestructuras de IA en Estados Unidos agrega otra capa de complejidad a la controversia. El silencio de Microsoft ante las solicitudes de comentarios sugiere que la compañía está evaluando cuidadosamente cómo abordar esta delicada situación.