El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, ha lanzado serias acusaciones contra las autoridades rusas, alegando que están ocultando información crucial sobre el accidente del avión de AZAL en diciembre. El incidente resultó en la muerte de 39 personas de las 67 a bordo. Aliyev expresó su asombro e indignación ante la falta de transparencia y llamó a castigar a los responsables. Además, cuestionó por qué la tripulación no fue advertida sobre los peligros en el espacio aéreo de Grozni durante un ataque de drones ucranianos. La investigación continúa con análisis de las cajas negras para esclarecer los hechos.
El mandatario azerbaiyano plantea interrogantes cruciales sobre las decisiones tomadas antes y durante el vuelo fatal. Se debate por qué la tripulación no recibió alertas adecuadas sobre los riesgos en el cielo checheno, lo cual podría haber evitado la tragedia. También se cuestiona por qué, después de ser dañado, el avión fue enviado al aeropuerto de Aktau en Kazajistán, lugar donde finalmente se estrelló. Estas preguntas buscan respuestas urgentes para entender mejor las circunstancias que rodearon este desafortunado evento.
Aliyev enfatiza que la falta de comunicación oportuna y efectiva entre las autoridades rusas y la tripulación pudo haber sido un factor decisivo en el desarrollo del accidente. Expresa preocupación por la posible negligencia en proporcionar información crítica que podría haber salvado vidas. Insiste en que si se hubieran implementado medidas preventivas en Grozni y se hubiera mantenido una coordinación adecuada entre las instituciones rusas, la tragedia podría haberse evitado. Este énfasis en la necesidad de una investigación transparente refleja la determinación de Azerbaiyán para obtener justicia para las víctimas y sus familias.
El líder azerbaiyano subraya la importancia de llegar a la verdad completa sobre el accidente y asegura que su país exigirá justicia para los ciudadanos fallecidos. Las autoridades de Bakú insisten en que los culpables deben enfrentar consecuencias legales por su papel en la tragedia. Mientras tanto, la cooperación internacional y el análisis detallado de las cajas negras son vitales para esclarecer todos los detalles del incidente.
Aliyev reitera su compromiso con la búsqueda de justicia y responsabilidad. Destaca que cualquier fallo en las operaciones de seguridad aérea, incluyendo la falta de coordinación entre entidades militares y civiles rusas, debe ser examinado minuciosamente. Sugiere que si se hubieran adoptado medidas oportunas para cerrar el espacio aéreo en Grozni y si los sistemas terrestres hubieran funcionado correctamente, la tragedia podría haberse evitado. Este llamado a la responsabilidad y justicia refleja la firme postura de Azerbaiyán hacia aquellos que contribuyeron indirectamente a la pérdida de vidas inocentes.