El cumplimiento de los plazos legales para pagos en la industria del transporte está en el punto de mira. A medida que se acerca el límite establecido por la ley, las empresas cargadoras, transitarios y clientes deben ajustarse a un máximo de 60 días para liquidar sus cuentas con proveedores de transporte. Sin embargo, los datos recientes muestran que en diciembre de 2024, el promedio de pago fue de 63 días, lo que indica que aún queda camino por recorrer.
En este contexto, dos aspectos merecen especial atención. En primer lugar, es crucial observar si la tendencia hacia una mayor puntualidad en los pagos se consolida en los meses siguientes o si, por el contrario, se trata de un fenómeno temporal. El gráfico revela que en octubre de 2024 hubo un aumento significativo en los días de pago, lo que sugiere la necesidad de un análisis más profundo. En segundo lugar, aunque se ha avanzado, todavía no se ha alcanzado el objetivo principal de cumplir con la normativa vigente. Es necesario continuar trabajando en conjunto para mejorar estos resultados y garantizar que los avances sean sostenibles en el tiempo.
Es fundamental que todas las partes involucradas sigan comprometidas con el cumplimiento de los plazos de pago. Un mejor desempeño en este ámbito no solo fortalece las relaciones comerciales, sino que también contribuye a una economía más justa y eficiente, donde todos los actores pueden prosperar de manera equitativa y transparente.