La edición del Dakar que se celebrará del 3 al 17 de enero promete ser una prueba desafiante. Con más de 400 vehículos listos para la competencia, Barcelona ha sido el escenario elegido para las verificaciones técnicas. España contará con 102 participantes, convirtiéndose en la segunda nacionalidad más representada. Los corredores coinciden en que será una carrera ardua, marcada por etapas intensas y cambios estratégicos.
El proceso de preparación para esta competición comenzó en noviembre en el Puerto Olímpico de Barcelona. Esta ciudad fue seleccionada para realizar las inspecciones técnicas necesarias antes de embarcar hacia Yeda, Arabia Saudita. Los equipos trabajaron arduamente para asegurar que sus vehículos estuvieran en óptimas condiciones, conscientes de que un error mínimo podría resultar en su eliminación temprana. La logística meticulosa incluyó dos barcos esperando en territorio saudí para transportar a los competidores hasta el punto de partida.
Los días en Barcelona fueron cruciales para los equipos. No solo se trataba de cumplir con los requisitos técnicos, sino también de ultimar detalles y estrategias. Las verificaciones cubrieron aspectos como seguridad, rendimiento y adaptabilidad del vehículo a las duras condiciones del terreno. Este periodo sirvió además para generar un ambiente de camaradería entre los participantes, quienes compartieron experiencias y consejos previos a la gran aventura que les aguardaba. La tensión y la emoción eran palpables, ya que todos sabían que cada detalle contaba en una carrera tan exigente.
Los competidores españoles expresaron diversas expectativas sobre esta edición del Dakar. Algunos enfatizaron la importancia de evitar problemas mecánicos durante las primeras etapas, mientras que otros destacaron la necesidad de mantener la concentración en una carrera donde la estrategia juega un papel fundamental. La diversidad de opiniones refleja la complejidad y el desafío que representa este evento.
Isidre Esteve aspira a terminar dentro de los veinte primeros, evitando retrasos significativos que puedan comprometer su posición. Gerard Farrés resaltó la dificultad inicial de la carrera, especialmente con la etapa de 48 horas y la maratón consecutiva. Lucas Cruz anticipa una competencia llena de sorpresas, donde la estrategia será clave para mantenerse en la cima. Javi Vega ve la edición actual como una oportunidad emocionante, mientras que Cristina Gutiérrez espera enfrentar desafíos tanto en la navegación como en la resistencia física. Lorenzo Santolino advierte sobre la intensidad de la primera semana, mientras que Laia Sainz busca superarse personalmente. Tosha Schareina y Nani Roma, por su parte, confían en su preparación y en la capacidad de sus equipos para enfrentar cualquier obstáculo que surja durante la carrera.