En un operativo sin precedentes, las autoridades canadienses han logrado una incautación masiva de cocaína que desmanteló una red de distribución vinculada a un cártel mexicano. La acción policial resultó en la captura de seis individuos y la búsqueda de otros tres sospechosos. Este golpe significativo ha resaltado tanto el impacto de los cárteles internacionales en Canadá como la determinación de las fuerzas locales para combatir el tráfico ilícito de drogas.
La intervención, denominada Proyecto Castillo, marcó un hito en la lucha contra el narcotráfico en la región metropolitana de Toronto. Las autoridades se incautaron de 835 kilogramos de cocaína, considerada la mayor cantidad jamás interceptada en la ciudad. Esta operación, que comenzó hace varios meses, culminó con la detención de seis personas involucradas en actividades ilegales. Los arrestados incluyen tanto ciudadanos canadienses como extranjeros, quienes operaban como distribuidores clave en la zona.
El jefe de policía de Toronto enfatizó la relevancia de esta acción al afirmar que no solo se trata de números, sino de proteger vidas y fortalecer la seguridad comunitaria. La droga incautada presentaba marcas características asociadas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), un grupo conocido por su extensa red de distribución internacional. Esta incautación refleja la creciente influencia de este cártel en territorio canadiense y subraya la necesidad de colaboración entre países para enfrentar este problema global.
Las autoridades continúan su labor para identificar y neutralizar a más miembros de la red criminal. Además de los seis arrestados, se busca activamente a tres individuos presuntamente implicados en estas actividades ilegales. Estas búsquedas forman parte de un esfuerzo más amplio para desmantelar completamente la estructura de poder del CJNG en Canadá. El caso destaca la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado.
Los detalles revelados durante la conferencia de prensa ofrecen una visión preocupante sobre la expansión de los cárteles mexicanos en mercados internacionales. A pesar de las incertidumbres respecto a la duración de sus operaciones en Canadá, lo cierto es que esta red había establecido rutas sólidas para el tráfico de drogas. La incautación representa un paso crucial hacia la reducción del flujo de estupefacientes y demuestra el compromiso de las autoridades canadienses con la seguridad pública. Las investigaciones siguen en curso para desentrañar todos los hilos de esta red criminal y garantizar que ningún elemento quede impune.