El rally más exigente del planeta está listo para transformarse en una auténtica carrera de resistencia. Aunque podría prescindir de la velocidad característica desde su llegada a Arabia Saudita, la organización busca recuperar la esencia original del evento. El primer desafío vendrá apenas en la segunda etapa, donde los participantes enfrentarán un maratón de 48 horas que ya demostró su efectividad en la edición anterior. Esta intensa prueba se complementará con una maratón apenas dos días después, reforzando la idea de que supervivencia y resistencia son ahora sinónimos en este nuevo formato del Dakar.
El piloto madrileño Carlos Sainz, quien llega como defensor del título, liderará a los 102 representantes españoles en esta edición. Su mayor desafío será intentar revalidar su victoria con un vehículo completamente nuevo. Hasta ahora, ningún prototipo ha logrado ganar en su primera visita al desierto, pero Ford está decidido a cambiar esa historia. Sainz, consciente de la dificultad del reto, estará acompañado por Nani Roma, otro integrante del plantel de favoritos que también se enfrentará a este desafío con el Raptor. No obstante, ambos no serán los únicos en explorar terrenos desconocidos.
Otros competidores destacados, como Nasser Al Attiyah y Sebastien Loeb, manejarán vehículos recién estrenados. Estos conductores experimentados tendrán que adaptarse rápidamente a las nuevas máquinas si quieren mantenerse en la lucha por el podio. Además, Cristina Gutiérrez, quien sorprendió con su actuación en la pasada edición, buscará consolidar su posición entre las primeras filas. Este Dakar promete ser uno de los más estratégicos e impredecibles de los últimos tiempos, donde la fiabilidad de las máquinas jugará un papel crucial en el resultado final.
En cuanto a las marcas automotrices, Toyota y Mini parecen tener una ventaja significativa gracias a su reputación de fiabilidad. Ambas compañías aseguran haber realizado mejoras sustanciales en sus vehículos, pero solo el desierto podrá determinar si estas afirmaciones son ciertas. Mientras tanto, Ford y Hero presentan innovaciones que prometen revolucionar la competencia. Los equipos de Sandrider y Raptor han trabajado arduamente para estar preparados, pero la prueba definitiva será enfrentarse a las duras condiciones del rally. El éxito dependerá de cómo estos vehículos respondan a las exigencias del terreno y del clima.
La competencia en la categoría de motos también promete emociones fuertes. Desde 2015, España espera con ansias un triunfo en esta modalidad. Tosha Schareina, uno de los nombres propios de la categoría, aparece en todas las quinielas de favoritos. Sin embargo, el valenciano sabe bien que las apuestas no garantizan nada en una carrera tan caprichosa como el Dakar. Sus rivales dentro de Honda, así como Ricky Brabec, defenderán ferozmente sus posiciones. KTM, tras un año de purgatorio, vuelve a la carga con aspiraciones de conquistar todo, incluyendo Rally 2. Edgar Canet también se perfila como un contendiente a seguir en esta edición.
Este Dakar se perfila como uno de los más estratégicos e impredecibles de los últimos años. Los competidores deberán no solo confiar en su talento, sino también en la capacidad de sus máquinas para soportar las duras pruebas que les esperan. En un entorno tan desafiante, cada decisión puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso. Las inclemencias del tiempo, los obstáculos naturales y la competencia feroz harán de esta edición una verdadera prueba de fuego para todos los participantes.
El desierto, siempre cambiante y lleno de sorpresas, dictará las reglas del juego. Los favoritos tendrán que adaptarse rápidamente a las nuevas condiciones, mientras que los aspirantes aprovecharán cualquier oportunidad para destacar. Este Dakar será una batalla no solo de habilidad, sino también de resistencia y estrategia. Cada kilómetro recorrido será un testimonio de la fortaleza y la perseverancia de los competidores, quienes dejarán todo en la arena en busca de la gloria.